domingo, 30 de septiembre de 2012
Roberto
A veces, cuando a mi mente acuden, como imágenes cinematográficas, los días felices, trágicos o simplemente rutinarios de la niñez, la figura de Roberto ocupa siempre un lugar, formando parte de los recuerdos dolorosos.
Roberto tenía unos 20 años de edad y estaba entre los mayores de los nueve hermanos. Era largo y flaco. Enfermo siempre, aunque muchos decían que sólo padecía de anemia. Daba la impresión, por su semblante triste, de que él estaba resignado a morir, o por lo menos acostumbrado a la idea de que sus males no tenían cura. Hasta en la forma de sonreír lo demostraba.
Médicos públicos no existían en la zona, ni en el poblado cercano. Los particulares cobraban por la consulta lo que los padres del muchacho no podían pagar. Y nada se hacía, de todas formas, si se lograba que el médico lo viera, porque las recetas corrían después, invariablemente, el riesgo y la mala suerte de quedarse estrujadas en los bolsillos o entre las manos, sin llegar a convertirse en medicinas.
No faltaban quienes aseguraban que “eso era un daño, un castigo”, que a Roberto “le habían echado un mal”. Tampoco quienes creyeran en esa posibilidad, aunque al mismo tiempo se preguntaran si era justo que un muchacho tan noble sufriera ese cruel destino.
Pero si Roberto parecía estar resignado a morirse, sus familiares no. Fue por eso que la imagen del enfermo, sentado sobre un taburete, con su ya esquelética figura, apareció un día en la sección ¡Arriba, corazones!, de la revista Bohemia. Pero la caridad pública sólo consiguió la recaudación de unos míseros centavos que para nada sirvieron. Quienes podían, no se conmovían ni daban; quienes no podían, tal vez se conmovieran, pero nada estaba a su alcance hacer.
Tampoco pudo contarse con un “anticipo” del latifundista para quien trabajaba el padre de Roberto. Creo que fue entonces cuando la familia llegó a la conclusión de que la muerte rondaba el empobrecido bohío.
Y esa fue la impresión que saqué del lamento escuchado, en forma de décima campesina, de labios del padre abatido, mientras las cuerdas de su guitarra sonaban muy bajito, como para que nadie tuviera que compartir el dolor de tan lacerante verdad. No supe nunca de cual poeta tomó prestado el patético argumento.
El pobre nunca pasea,
no come ni duerme bien
porque tiene más de cien
cosas que nublan su idea.
Hay veces que se desea
la muerte por no sufrir;
¿De qué la vale vivir
cuando es pobre y nada tiene?
¡Nace al mundo y sólo viene
para tener que morir!
Nunca llegó a conocerse el nombre de la enfermedad que le arrebató la vida a Roberto. El secreto se marchó con él hasta su tumba. Y en la mente de los familiares quedó hondamente grabado el símbolo de la impotencia.
Hoy en Cuba nadie viene al mundo sólo “para tener que morir”. Ni nadie depende de la caridad pública o de la mezquindad de un terrateniente para recibir asistencia médica. Porque ahora tenemos socialismo en lugar de capitalismo. Afortunadamente, el recuerdo de Roberto, su agonía y su muerte, forman parte también de un pasado sin posible regreso a los campos cubanos.
martes, 11 de septiembre de 2012
Juan Almeida Bosque, símbolo imperecedero de la Revolución.
Orlando Guevara Núñez
El Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque es, para los cubanos, un símbolo. Aprendimos a admirarlo desde los días iniciales de la guerra revolucionaria. Fue asaltante del Cuartel Moncada, el 26 de Julio de 1953. Luego, expedicionario del Granma, donde vino como capitán y jefe de Pelotón.
El nos legó, en Alegría de Pío, el 5 de diciembre de 1956, tres días después del desembarco para reiniciar la lucha armada por la definitiva liberación de Cuba, el grito de ¡Aquí no se rinde nadie…! seguido de una palabra muy característica de los cubanos en los momentos difíciles.
Sus cualidades como combatiente, le merecieron la confianza del Comandante en Jefe Fidel Castro para ascenderlo a Comandante del Ejército Rebelde y nombrarlo jefe de la Columna 3 Santiago de Cuba, con la misión de abrir el III Frente Oriental Doctor Mario Muñoz Monroy, hecho que ocurrió el 27 de febrero de 1958.
El nuevo frente guerrillero quedó oficialmente fundado el 6 de marzo de 1958. Almeida supo dirigir esa fuerza guerrillera y cumplir con éxito la misión de Fidel de cercar a la ciudad de Santiago de Cuba, hostigar al enemigo en su territorio, impedir que las fuerzas de la capital oriental apoyaran a los cuarteles sitiados y atacados por el Ejército Rebelde, y contribuir al triunfo definitivo de la Revolución.
Su labor luego de la victoria revolucionaria del 1ro. de enero de 1959 fue multifacética. Desempeñó diversas funciones en las Fuerzas Armadas Revolucionarias. En la otrora provincia de Oriente estuvo como Delegado del Buró Político. Siempre sintió por Santiago de Cuba un cariño muy profundo, como lo sintieron los hijos de esta ciudad por él.
Hoy, a tres años de su desaparición física, los santiagueros lo recordamos como lo que siempre será para nosotros: un símbolo de Revolución.
domingo, 12 de agosto de 2012
¡Felicidades, Fidel!
.Orlando Guevara Núñez
Este 13 de agosto, nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro cumple 86 años. Hombres de su talla, tardan en aparecer a veces siglos. A los cubanos nos corresponde el orgullo de tener entre nosotros a quien inició una nueva era en nuestra Patria, la era del socialismo, que trasciende hoy nuestras fronteras para insertarse en otros pueblos de este Continente.
Nacido en cuna de acomodados, decidió desde muy joven, asimilando la doctrina martiana, echar su suerte con los pobres de la Tierra.
Cuando aún no había cumplido los 20 años de edad, se destacaba ya en las luchas políticas estudiantiles, y su pensamiento comenzaba a trascender los muros de las aulas, para penetrar en los graves problemas de la nación cubana, sumida en la corrupción de gobernantes subordinados al gobierno de los Estados Unidos.
Estuvo en sus inicios entre los cubanos que creyeron en la posibilidad de la lucha cívica y la vía electoral. Pero el golpe de estado batistiano del 10 de marzo de 1952, lo convenció de que la verdadera libertad cubana dependería solo de la lucha armada que derrocara el poder tiránico para conseguir después las reivindicaciones políticas, económicas y sociales del pueblo tantas veces engañado y defraudado.
Esa convicción, lo lleva a preparar y ejecutar, el 26 de julio de 1953, el asalto glorioso a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. En esa acción, expuso su vida para demostrar sus verdades. Aquella épica mañana, inició para Cuba la última etapa de lucha por su libertad e independencia.
La acción del Moncada, sustituyó la vía electoral por la lucha armada, destacó a Fidel como líder verdadero, propició un programa revolucionario que recogía las verdaderas aspiraciones del pueblo, y generó la organización encargada de llevar a ese pueblo a la lucha y conducirlo a la victoria.
A la heroica epopeya, le seguirían los duros días de la prisión en el mal llamado Presidio Modelo, de la entonces Isla de Pinos, hoy Isla de la Juventud, donde fue condenado a 15 años de encarcelamiento.
La presión popular obligó al tirano Batista a dictar una amnistía, siendo puestos en libertad Fidel y sus compañeros de combate en el Moncada, el 15 de mayo de 1955. Pero dentro de Cuba, era muy difícil poder reorganizar la lucha. Así, el 7 de julio de ese mismo año, parte Fidel hacia México, con el objetivo de reunir recursos, hombres y armas para regresar a Cuba y reiniciar la lucha armada.
EL 2 de diciembre de 1956, al frente de 81 expedicionarios, en el Yate Granma, desembarca por Los Cayuelos, lugar cercano a Playa Las Coloradas, en Niquero, con el fin de internarse en la Sierra Maestra para desarrollar la guerra revolucionaria y alcanzar la definitiva victoria del pueblo.
El 5 de diciembre, los expedicionarios tienen su bautismo de fuego en Alegría de Pío, sufren una derrota militar y se dispersan en pequeños grupos. Tres combatientes perdieron la vida en combate, 18 fueron asesinados, 22 fueron hechos prisioneros, otros 22 evadieron el cerco y salieron de la zona de operaciones, al tiempo que un grupo logró reunirse junto a Fidel, entre ellos Raúl, en Cinco Palmas, el 18 de diciembre.
Fue en esa ocasión que la grandeza de Fidel ganó una nueva estatura, cuando con solo 8 hombres y 7 armas expresó: ¡Ahora sí ganamos la guerra! Luchaba contra un ejército de más de 40 000 hombres, con artillería, tanques, aviones, marina de guerra y asesorado por el ejército de los Estados Unidos.
Después vendrían los combates victoriosos de La Plata, de El Uvero, la guerra se extendería a todo el Oriente cubano, la lucha clandestina tomaría fuerza en las ciudades y llanos, las columnas invasoras de Camilo y el Che marcharían hacia el Occidente, hasta que el Primero de Enero de 1959, las fuerzas de la tiranía se desplomaban. ¡La Revolución cubana era al fin una realidad!
Comenzaba entonces una lucha que hasta hoy no ha terminado: en primer lugar, la de destruir el sistema capitalista en Cuba y, después, la de construir y defender el socialismo.
La dimensión de nuestro máximo jefe, no ha dejado de crecer en todo este tiempo. De inmediato comenzó a aplicarse el Programa del Moncada, respaldados por profundas leyes revolucionarias, como lo fueron en esos primeros años las de Reforma Agraria, Nacionalización de las empresas extranjeras, Reforma Urbana, y Nacionalización de la Enseñanza, entre otras.
Las playas, que eran privadas, fueron puestas al servicio del pueblo; la salud comenzó a ser gratuita para todos; fueron declarados ilegales los juegos de azar, la prostitución, y comenzaron los diversos programas para eliminar el desempleo, el hambre, el analfabetismo y otros males que situaban a nuestro país entre los más pobres de nuestro Continente.
Fidel es Fidel porque siempre ha estado, junto a nuestro pueblo, en la primera línea de combate, al riesgo de su propia vida. Así lo hizo en la etapa de la guerra. Y así lo ha hecho durante estos largos años de lucha. Así lo hizo en Playa Girón, en la Crisis de Octubre de 1962, y cuando el Ciclón Flora, cuando estuvo a punto de morir en un río crecido.
Fidel ha sido el hombre más odiado por el imperialismo norteamericano. Los archivos de nuestra Seguridad del Estado, recogen la historia de 637 intentos de asesinarlo, utilizando los más variados y criminales métodos.
Pero es, a la vez, el hombre más querido no solo por nuestro pueblo, sino también por millones de hombres y mujeres de todo el mundo, donde la solidaridad, el sudor y la sangre de los cubanos se han vertido en pos de un mundo mejor que cada día se sabe más posible.
Su lucha ha sido universal, no solo en defensa de los pobres, sino, además, por su internacionalismo, su antiimperialismo, su defensa de la especie humana ante los graves cambios climáticos, su contribución a la independencia de muchos pueblos y la lucha contra el analfabetismo y la insalubridad en los más apartados y olvidados lugares del planeta que habitamos.
Así es nuestro Fidel. El Fidel del pueblo cubano. El Comandante de América, como muchos lo han calificado. El fundador del primer Estado Socialista de nuestro Continente. El protagonista de la primera derrota militar del imperialismo en América. El creador de nuestro glorioso Partido Comunista de Cuba. El más genial de los seguidores del pensamiento de nuestro Héroe Nacional, José Martí. El eterno líder y guía de los revolucionarios cubanos.
Por eso, este 13 de agosto, desde este pequeño pedazo del Santiago de Cuba al que él vino un día junto a sus compañeros de combate, a ofrecer su sangre y su vida para que Martí siguiera viviendo en el alma de la Patria, lo felicitamos, le deseamos otros muchos años de vida y junto a él seguiremos repitiendo nuestras consignas victoriosas de ¡Patria o Muerte! ¡Socialismo o Muerte! ¡Venceremos!.
Y como regalo especial, en este día, le dedicamos nuestra disposición de continuar cumpliendo lo que de él aprendimos desde pequeños, cuando ante el Tribunal que lo juzgaba por los hechos del Moncada expresó: “Nacimos en un país libre que nos legaron nuestros padres y primero se hundirá la Isla en el mar antes que consintamos en ser esclavos de nadie”
¡Felicidades, Fidel!
lunes, 25 de junio de 2012
Otros 20 millones de dólares yanquis contra Cuba
Orlando Guevara Núñez
El gobierno de los Estados
Unidos ha dado a conocer -mediante una carta del Departamento de Estado
al Congreso - la asignación de otros 20
millones de dólares para promover y financiar la subversión contra Cuba.
De nuevo, los fondos de los
contribuyentes norteamericanos son destinados a subvencionar la
contrarrevolución y los propósitos de destruir a la Revolución cubana.
Pretenden incrementar el “acceso
a tecnologías” a los llamados disidentes
-léase mercenarios - cuyo único fin
es lucrar con esos fondos y servir a los
intereses reaccionarios del gobierno norteamericano y de la mafia
contrarrevolucionaria radicada en ese país.
Invocan la “democracia digital”
los mismos que hacen todo lo posible por privar a Cuba de ese derecho. Para
ellos, esa democracia consiste solo en que gocen de ese recurso los que lo
utilizan para mentir deliberadamente sobre la realidad del proceso revolucionario
cubano. La palabra democracia, la identifican sólo con el derecho a mentir, a
tratar de subvertir el orden en otros países.
Para ese fin, suministrar
computadoras, DVD, teléfonos celulares y otros medios a individuos dispuestos a
traicionar a su país y vender su moral y sus principios por los dólares que les pagan.
El gobierno norteamericano sabe
de sobra – y la propia SINA lo ha reconocido - que los auto titulados “líderes de la oposición” no pasan de ser
charlatanes sin el más mínimo respaldo ni siquiera de quienes los acompañan en
sus fraudes.
En realidad, han fracasado en
el intento de creación de esos “líderes” para cuya producción han escogido la
peor materia prima: delincuentes
comunes, personas sin autoridad moral, oportunistas y demagogos cuyo propósito es lucrar del
dinero que reciben, hasta crearse avales que les sirvan para emigrar hacia los Estados Unidos.
Bajo el pomposo nombre de “apoyo
humanitario a personas políticamente marginadas” saben que pagan a
personas sin el menor rasgo de patriotismo, enemigos del pueblo a
quien dicen representar.
Los cubanos conocemos muy bien
esa historia. Y ellos conocen muy bien a nuestro pueblo. Por eso le temen más a
las masas que a los representantes del orden. Conocen que en Cuba no se reprime
a nadie y que cuando han realizado provocaciones, el papel de nuestra Policía
ha sido protegerlos. Es sabido que el mercenario actúa hasta donde “la paga” no signifique un verdadero
riesgo para ellos.
Podrán continuar asignando
millones de dólares cada año. Pueden estar seguros, sin embargo, de que ni
todos los millones del gobierno juntos, podrán hacer mella en la conciencia revolucionaria del
pueblo cubano, ni podrán organizar una subversión interna, ni formar los “líderes” contrarrevolucionarios, que sólo existen en su
imaginación.
Una pregunta que podría hacerse
es cuántos de esos 20 millones de
dólares llegarán realmente a Cuba y cuántos se quedarán en manos de quienes esas
acciones contra nuestro país forman parte de un lucrativo negocio. No sería la
primera vez.
Mientras tanto, el gobierno auto titulado “campeón” de la
democracia, se revela ante la opinión pública como lo que es: un violador
constante de los derechos soberanos de los pueblos, un cómplice incondicional de los mercenarios, un financista de las peores causas que
existen en el mundo, y el enemigo número
uno de la verdadera democracia.
domingo, 24 de junio de 2012
Los derechos y las razones de Cuba frente a las agresiones imperiales
Orlando Guevara Núñez
En Cuba, todas las personas, sin excepción, tienen
garantizada la asistencia médica, de forma gratuita; en Estados Unidos, casi 50
millones no cuentan con seguro médico , entre ellos ocho millones de niños y
ese servicio es cada día más caro.
En Cuba, no existe el
analfabetismo y la educación es gratis, en todas las enseñanzas y para todos
los alumnos. En Estados Unidos (Datos publicados en ese país hace cinco años y presumiblemente en aumento) siete millones de personas eran analfabetas,
27 millones no sabían leer bien un texto medianamente complejo y 30 millones
eran incapaces de completar una oración simple. Unos 11 millones no sabían leer y escribir el idioma inglés.
En Cuba, no existe el flagelo de la
drogradicción. Estados Unidos es el país
más consumidor de drogas en el mundo.
En Cuba,
la policía no reprime a nadie, ni apalea, ni lanza gases lacrimógenos.
En Estados Unidos esas son prácticas habituales.
En Cuba, no existe la tortura.
En Estados Unidos ese bárbaro
procedimiento está autorizado y se practica de forma sistemática.
En Cuba, se combate el
terrorismo. Estados Unidos es el
gobierno más terrorista del mundo y en sus calles se pasean con entera libertad
y apoyo connotados asesinos y confesos terroristas.
Cuba no ha promovido ni
organizado ningún acto terrorista contra los Estados Unidos. Ha sido víctima,
sin embargo, dirigidas por la CIA y el
gobierno norteamericano - solo en el
período de noviembre de 1961 hasta enero de 1963- de 5
780 acciones terroristas, incluyendo 716 sabotajes de envergadura en
instalaciones industriales.
Desde Cuba, salen miles de
médicos a salvar vidas a otros países. Desde Estados Unidos salen soldados a
matar para arrebatarles a los pueblos sus recursos naturales, principalmente el
petróleo.
Desde Cuba, salen maestros a
enseñar, a combatir la ignorancia en
otros países. Estados Unidos se
aprovecha de la ignorancia y en nada contribuye
a combatirla en el mundo.
Cuba defiende la paz; Estados
Unidos promueve y desarrolla guerras imperiales que causan
millones de muertes en todos los confines del mundo.
Cuba proclama el derecho de las
naciones a su plena soberanía; Estados Unidos proclama su derecho a la agresión
y al sometimiento de las naciones a sus designios.
Cuba no ha organizado nunca
ninguna acción militar contra los Estados Unidos; Estados Unidos organizó, armó
y dirigió 299 bandas contrarrevolucionarias en territorio cubano, integradas por 3 995 mercenarios, eliminadas
por nuestro pueblo al costo de la vida de 549 de sus hijos.
Cuba no organizado ni armado ni
financiado ninguna expedición para derrocar al gobierno de los Estados
Unidos. Estados Unidos organizó,
financió y dirigió la invasión de Playa Girón,
con 1 500 mercenarios fuertemente armados, apoyados por tanques y
aviones, derrotada por los combatientes cubanos en menos de 72 horas, al costo
de la vida de 176 hermanos nuestros.
Cuba no ha promovido ningún
intento de asesinato contra alguno de los presidentes de los Estados Unidos.
Estados Unidos promovió – conocidos- 637 atentados contra la vida del
Comandante en Jefe Fidel Castro.
Cuba no ha promovido nunca secuestros
ni sabotajes contra naves aéreas de los Estados Unidos. Estados Unidos promovió
el secuestro de naves aéreas cubanas y apañó el sabotaje a un avión cubano,
derribado en pleno vuelo con 73 pasajeros a bordo, protegiendo a los criminales, entre ellos al terrorista
Posada Carriles.
Cuba no ha realizado nunca
ninguna provocación a la ilegal Base Naval de Guantánamo. Estados Unidos, entre
1962 y 1994, realizó 13 498 provocaciones contra los soldados cubanos, causando
la muerte de dos de ellos.
En estas agresiones, sabotajes y otros actos terroristas, han muerto 3 478
cubanos, mientras que 2099 sufrieron lesiones invalidantes permanentes.
Cuba no ha utilizado nunca la
guerra bacteriológica contra los Estados Unidos. Esa potencia, sin embargo, introdujo en Cuba
el virus del dengue hemorrágico que en 1981 enfermó a 344 203 cubanos, de los cuales 158, incluyendo a
101 niños, fallecieron.
En 191, la CIA introdujo en
Cuba el virus de la fiebre porcina, con graves daños para la economía y el
necesario sacrificio de medio millón de cerdos.
En 1962, el plan de la CIA incluyó la introducción en Cuba de medios
químicos que, aunque no letales, causarían enfermedad y alejamiento parcial del
trabajo a los obreros del azúcar, principal fuente entonces de la economía.
Los macabros planes incluyeron
–ente 1979 y 1981- también la roya de la
caña y el moho azul de tabaco. El 21 de octubre de 1996, una avioneta de fumigación,
operada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, lanzó en
territorio matancero una plaga del insecto Triple Palmi, causante de severos
daños a varios cultivos agrícolas.
En Cuba, el pueblo elige,
mediante el voto secreto y directo, a sus dirigentes, con el derecho a la
revocación, entre los mejores ciudadanos que dedican su vida a la lucha por el
bienestar de la población. En Estados Unidos, el pueblo elige, porque no tiene
otra opción, a los millonarios, explotadores, corruptos y políticos por
conveniencia, quienes, una vez electos, tienen como único fin el
enriquecimiento personal, sin importarles para nada sus electores.
En Estados Unidos, lo único que
liga al ciudadano con el gobierno es el voto. En Cuba, el ciudadano es parte de
las decisiones más importantes del país y es gobierno.
Cuba no ha bloqueado nunca a
los Estados Unidos. Todos los gobiernos de ese país, desde hace más de medio
siglo, mantienen e incrementan el criminal bloqueo contra Cuba, violando las
más elementales normas del derecho internacional.
Por este largo historial de
agresiones y hechos criminales, Cuba tuvo la necesidad de penetrar a grupos
terroristas que operan impunemente y con apoyo en los Estados Unidos, con el
objetivo de preservar la vida de nuestro pueblo y de ciudadanos de ese país.
Estados Unidos no vaciló en condenar a los inocentes y defender a los
terroristas. Por eso mantiene las injustas condenas contra los cinco héroes
cubanos.
Cuba es símbolo de vida, de
solidaridad. Estados Unidos simboliza la muerte y el atropello.
Cuba defiende y ejercita la
verdad. Estados Unidos, la mentira.
¿Quiénes son los verdaderos
terroristas? ¿Quiénes defienden y
quiénes violan los derechos humanos? Las
razones de Cuba, basadas en la verdad, son inobjetables. La política de los
Estados Unidos, basada en la mentira, se desmorona en sus propias
contradicciones.
jueves, 21 de junio de 2012
Palabras de Raúl en Río + 20: “Dejemos las justificaciones y egoísmos y busquemos soluciones”.
Momento
en que Raúl se encamina al podio para ofrecer su discurso en Rio+20,
este jueves 21 de junio de 2012. Foto: Victor R. Caivano/ AP
Señor Presidente;
Excelencias:
Hace 20 años, el 12 de junio de 1992, en este mismo recinto, el líder de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz expresó, y cito: “Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”.
Lo que pudo haber sido considerado alarmista, constituye hoy una realidad irrefutable. La incapacidad de transformar modelos de producción y consumo insostenibles atenta contra los equilibrios y la regeneración de los mecanismos naturales que sustentan las formas de vida en el planeta.
Los efectos no se pueden ocultar. Las especies se extinguen a una velocidad cien veces más rápida que las indicadas en los registros fósiles; más de cinco millones de hectáreas de bosques se pierden cada año y cerca del 60 por ciento de los ecosistemas están degradados.
A pesar del hito que significó la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, las emisiones de dióxido de carbono se incrementaron en un 38 por ciento entre 1990 y el 2009. Ahora vamos hacia un aumento de la temperatura global que pondrá en riesgo, en primer lugar, la integridad y existencia física de numerosos Estados insulares en desarrollo y producirá graves consecuencias en países de África, Asia y América Latina.
Un profundo y detallado estudio realizado durante los últimos cinco años por nuestras instituciones científicas, coincide en lo fundamental con los informes del Panel Intergubernamental Sobre Cambio Climático y confirma que en el presente siglo, de mantenerse las actuales tendencias, se producirá una paulatina y considerable elevación del nivel medio del mar en el archipiélago cubano. Dicha previsión incluye la intensificación de los eventos meteorológicos extremos, como los ciclones tropicales, y el aumento de la salinización de las aguas subterráneas. Todo ello tendrá serias consecuencias, especialmente en nuestras costas, por lo que hemos iniciado la adopción de las medidas correspondientes.
Este fenómeno tendría, igualmente, fuertes implicaciones geográficas, demográficas y económicas para las islas del Caribe que, además, deben enfrentar las inequidades de un sistema económico internacional que excluye a los más pequeños y vulnerables.
La parálisis de las negociaciones y la falta de un acuerdo que permita detener el cambio climático global son un nítido reflejo de la falta de voluntad política y la incapacidad de los países desarrollados para actuar conforme a las obligaciones que se derivan de su responsabilidad histórica y su posición actual. Esto se ha puesto de manifiesto en esta reunión, a pesar del extraordinario esfuerzo que ha hecho Brasil y que le agradecemos.
Se incrementa la pobreza, crece el hambre y la desnutrición y aumenta la desigualdad, agravada en las últimas décadas como consecuencia del neoliberalismo.
Durante estos veinte años, se han lanzado guerras de nuevo tipo, concentradas en la conquista de fuentes energéticas, como la ocurrida en el 2003 con el pretexto de las armas de exterminio en masa que nunca existieron, y la que recientemente se produjo en el Norte de África. A las agresiones que ahora se vislumbra continuar contra países del Medio Oriente, se añadirán otras, con el fin de controlar el acceso al agua y a otros recursos en vías de agotamiento. Debe denunciarse que intentar un nuevo reparto del mundo, desatará una espiral de conflictos de incalculables consecuencias para un planeta ya gravemente inseguro, y además enfermo.
El gasto militar total ha crecido en estas dos décadas a la astronómica cifra de 1,74 millones de millones de dólares, casi el doble que en 1992, lo que arrastra a la carrera armamentista a otros Estados que se sienten amenazados. ¿A dos decenios del fin de la Guerra Fría, contra quiénes se usarán estas armas?
Dejemos las justificaciones y egoísmos y busquemos soluciones. Esta vez, todos, absolutamente todos, pagaremos las consecuencias del cambio climático. Los gobiernos de los países industrializados que actúan de esta forma no deberían cometer el grave error de creer que podrán sobrevivir un poco más a costa de nosotros. Serían incontenibles las oleadas de millones de personas hambrientas y desesperadas del Sur hacia el Norte y la rebelión de los pueblos ante tanta indolencia e injusticia. Ningún hegemonismo será entonces posible. Cese el despojo, cese la guerra, avancemos hacia el desarme y destruyamos los arsenales nucleares.
Estamos urgidos de un cambio trascendental. La única alternativa es construir sociedades más justas, establecer un orden internacional más equitativo, basado en el respeto al derecho de todos; asegurar el desarrollo sostenible a las naciones, especialmente del Sur, y poner los avances de la ciencia y la tecnología al servicio de la salvación del planeta y de la dignidad humana.
Cuba aspira a que se impongan la sensatez y la inteligencia humana sobre la irracionalidad y la barbarie.
Muchas gracias (Aplausos).
martes, 19 de junio de 2012
Cuba rechaza inclusión en lista negra de EEUU sobre trata de personas
Josefina Vidal, directora de Estados Unidos de la Cancillería.
Estados Unidos es uno de los principales países de destino de trata de persona en el mundo.
Cuba rechaza categóricamente la nueva inclusión en la lista de los países que no cumplen con los estándares mínimos para la eliminación de la trata de personas y no hacen esfuerzos significativos con ese fin.
Cuba demanda que se ponga fin a la utilización de este tema para intentar desacreditar al país y justificar la cada vez más rechazada y bochornosa política de sanciones contra su pueblo.
Cuba es uno de los países del mundo que exhibe un desempeño ejemplar en la protección de la niñez, la juventud y la mujer.
La Habana, 19 de junio de 2012 (Cubadebate)
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